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jueves, 29 de marzo de 2012

Hay que morir de noche ...

... Porque todos los días se aprende algo!. 

Esa frase la aprendí de un suizo. De esas personas que pocas veces llegan a tu vida y que en unos minutos o en unas horas aportan algo que jamás olvidaras.. Ese extraño, con el que tuve contacto sólo unas horas, fue excepcional. Porque aporto tres cosas en mi vida. Y ademas lo hizo en un lugar especial y en un momento estupendo que siempre me acompaña. 
Fue un sábado soleado, caluroso y delicioso en el que me dejaba acariciar el cuerpo entero por mi mejor amante: la brisa del Caribe. Ese día estaba en Playa del Carmen y disfrutaba del ambiente de "Playa Mamitas". Estaba mi madre y Héctor, pero por la tarde, la música lounge, el whiskey, la brisa..., todo se relajaba. Mi madre desaparecía como es su costumbre y llegó mas tarde para querer presentarnos a alguien, aunque yo me molesté un poco y me negué a conocer a nadie porque ya me imaginaba que seria alguien indeseable. Yo no acababa de protestar cuando llego el suizo a presentarse solo.


Qué mas podía hacer?.. Ya tenía al tipo regordete ahí! Así que lo escuchaba con atención y sorpresa, mi madre y el hablaban sin parar. Héctor reía de la situación, y yo escuchaba atentamente a ese suizo tan inolvidable. Insistió en que tomara un tequila y yo inmediatamente dije que No! . Yo no soportaba el tequila, para mi era fuego que pasaba por la garganta! . Pero claro! No le importo y me pidió tequila Tradicional Helado. Nunca lo olvidare. Que deliciosa experiencia... Ese día fue el primer día de mi vida que descubrí el placer de tomar tequila y el día que aprendí que no cualquier tequila es lo mismo. La sensación fría, ligera, del tequila, me envolvía y me dejaba llevar cada vez mas con la plática. Luego, mas tarde, me enseño que las nubes del Caribe se ven siempre mas bajas que en cualquier otro lugar del mundo. Nos recostábamos y las mirábamos... Tratábamos de arañarlas, de rasgarlas..., era divertido, pero también real!. Desde entonces, no importa si estoy en St. Maarten, Aruba, Honduras, Key West, no importa, pues al atardecer me tiro en la arena y trato de rasgar las nubes.... sonrío y me pregunto ¿dónde estará el suizo loco?... Que me hizo mirar las nubes por el reato de mi vida, y disfrutar el tequila.!!

Escribo esto mientras volaba hasta Tenerife para tratar de recuperar a alguien muy preciado... No lo conseguí... Pero durante el vuelo, veía a un grupo de 42 chicos que iban felices a su destino.. y pensé que ellos, como nosotros... ese día también aprenderían muchas cosas.
 

FP

Sus comentarios, retweets, etc... llenan mi corazón. Gracias.




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